T i p s
Una publicación en apoyo de los productores de setas
Artículo del mes de Junio de 2002
Artículo del mes de Junio de 2002
Empleando cubiertas y plafones para mejorar las condiciones de cultivo dentro de las naves de producción de hongos
Por Jaime Rodríguez Abitia
Regresar a la primera página del boletín
Regresar al principio
Ver Tips de Abril
Ver Tips de Marzo
Ver Tips de Febrero
Ver Tips de Enero
Ya que la irradiación de calor del techo origina las isotermas el problema se resuelve colocando un aislante que puede estar por arriba del techo como cubierta o por debajo formando un plafón falso. Los materiales son diversos. En Jiquilpan (temperatura media anual de 19 grados centígrados, sin heladas)  resolvimos el problema colocando por encima de las láminas de asbesto una capa de cartón del utilizado para empacar la leche (“tetrapak”, “tetrabrick”, etc.) con la cara plateada viendo hacia el sol. El efecto reflejante y los espacios de aire entre el asbesto y la placa permiten que el techo esté completamente fresco. Tiene la desventaja de que tiene que renovarse cada año o dos como máximo debido al desgaste del material a la intemperie.
Un plafón interno es mucho más duradero y debe ser de un material más aislante que una simple capa de cartón plastificado. En Toluca (temperatura media anual de 12.5 grados centígrados con 120 heladas al año) utilizamos con éxito el desperdicio industrial de los forros automotrices que funcionan como aislantes térmico-acústicos. El material se asemeja al hule espuma aunque es mucho más comprimido y se vende por kilo en rollos de distintas longitudes y espesores. Para evitar que este material se mojara colocamos por debajo una capa de plástico blanco calibre 600 que además refleja la luz dentro de la nave mejorando la iluminación. Como soporte utilizamos un tendido de alambre galvanizado que funcionó perfectamente.
Vista del plafón ya instalado; en la ventana hay una cortina hecha también con material aislante. La blancura del interior mejora la iluminación y las condiciones generales de trabajo
Ya que el aire estancado facilita la aparición de tizón, la ventilación nocturna es lo más apropiado (cuando la humedad relativa asciende considerablemente). Nosotros acostumbramos cerrar las cortinas a partir de las 10 u 11 de la mañana para reabrir a partir de las 5 de la tarde excepto en la temporada de lluvias cuando las ventanas permanecen completamente abiertas todo el tiempo. Según el grado de viento y la resequedad del ambiente las cortinas se abren en diferente proporción de la ventana lo mismo que según la cara de la nave que dé al sol en ese momento. Como en todo cultivo rústico, la experiencia es el mejor consejero.
Ver Tips de Mayo
Rollos de material aislante automotriz de desecho
Obsérvese el techo original de lámina de asbesto
Este plafón, junto con la aplicación del aislante en las ventanas, tuvo una función adicional: conservación del calor en el Invierno, lo que permitió elevar las temperaturas mínimas en las naves en 10 grados centígrados promedio. Gracias a esto fué posible obtener producción incluso en Enero pues la mínima en el interior fué de 10 grados centígrados mientras que antes llegaba a cero. Por otra parte también las máximas disminuyeron de 33 a 23 grados en promedio. Con el plástico blanco mejoró la intensidad luminosa del interior brindando un ambiente más confortable de trabajo que junto con las paredes y pisos también blancos estimula a mantener una mejor limpieza.
Las naves se conservan muy frescas durante todo el año y la calidad del producto mejoró considerablemente. También el trabajo disminuyó reduciéndose los riegos de 3-5 por nave por día a un máximo de 2 con un promedio de solamente un riego al día. Esto permitió reducir los costos de la nómina al eliminar la necesidad de un regador dedicado exclusivamente a mantener la humedad de las naves y se redujo muy notablemente el consumo de agua. Tambén fué posible aumentar notablemente el tiempo de ventilación.